Tití, estrella mundial, reveló que es de Boca y que le encanta cómo juega Riquelme. Mano a mano con Olé, hasta pidió la camiseta del Loco, a quien se cruzó al mediodía. “Haríamos una dupla interesante”, explicó. Se enfrentan el 16/8, ¿después te venís?

Thierry Henry

El glamour y la extravagancia dominan en cada rincón del Hotel Faena. Ese estilo ecléctico que le dicen, de aire aristocrático y pinceladas de modernidad en espacios imperiales, cautiva a quien camina por su interior. Y cuando la magia aterriza en un lugar mágico, cualquier cosa puede ocurrir. Sin planearlo, sin pensarlo, habrá sido cosa del destino. Thierry Henry se hace un impasse dentro de su raid mediático en Buenos Aires y busca la carne argentina de la que tanto le habló David Trezeguet, fiel compinche en su fina y exitosa vida futbolística. Minutos antes, en una conferencia de prensa, el francés había dejado en claro que su gusto por nuestras costumbres no es apenas culinario. A él, campeón del mundo (1998), de la Eurocopa (2000), de pasado en Monaco, Juventus, Arsenal y presente en Barcelona, a él lo puede Boca, se muere por la Bombonera y… Por “el mítico Palermo”, según sus propias palabras. Y mientras Tití se dirige a uno de los restaurantes del hotel, rumbo a ese bife, ahí parado en la puerta, como esperando un centro, está Martín, sí, el mítico Palermo. El abrazo de potencias (justo después de los primeros elogios) surge como si se conocieran desde siempre y la sonrisa de Henry, generosa, amplia, se desnuda calcada a la que luego ofrecería ante los regalos que le hizo Olé, antes de la charla en exclusiva.

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El Fluminense brasileño ganó hoy una histórica plaza para jugar su primera final de la Copa Libertadores tras vencer por 3-1 al actual campeón, el Boca Juniors argentino, que dominó pero no fue capaz de imponerse.

Washington (m.62), de tiro libre, el argentino Darío Conca (m.70), con un gol en el que intervino la suerte de un rebote en el defensor argentino Hugo Ibarra, y Dodó (m.91) fueron los verdugos de los ‘xeneizes’, para los que marcó su capitán, Martín Palermo.

El Boca luchó hasta el final, pero sus delanteros estuvieron poco finos y no consiguieron darle la vuelta al empate a dos goles que había facturado en Fluminense en Buenos Aires hace una semana.

La primera parte pareció que estaba escrita por el mismo guionista del partido de ida: al Boca le costó poco más de diez minutos tomar las riendas del partido, dominar la pelota a voluntad, mientras que el Fluminense no era capaz de hilar tres pases seguidos y dejaba a los argentinos rodar la pelota con fluidez.

Era como si todo el tinglado preparado por la afición carioca para amedrentar a los argentinos -un Maracaná abarrotado, ruidoso e inundado por una densa nube de polvo de talco- hubiera afectado más a los locales.

Los hombres de Carlos Ischia no demostraron sufrir miedo escénico y salieron en busca del gol que los clasificaría para la gran final. Martín Palermo lo intentó por todos los medios, de tiro cruzado, de cabeza y con un remate a bocajarro que volvió a encontrar a un inspirado Fernando Henrique, tal y como ocurrió en Buenos Aires.

En las varias oportunidades que los brasileños robaron el balón, subieron raudos al contraataque, pero la zaga ‘xeneize’ estuvo rápida a los cortes y abortó a tiempo las insurrecciones del ‘Flu’.

Al comienzo de la segunda mitad, Boca continuó su asedio sin que el Fluminense diese señales de reacción.

El arquero Fernando Henrique frustró con una bella estirada el primero de los ataques de Boca, un tiro lejano y colocado de Rodrigo Palacio, pero nada pudo hacer con un remate de cabeza de Martín Palermo que ganó el premio a la insistencia.

Palermo esperaba solo en el segundo palo y únicamente tuvo que colocar la cabeza para empujar a gol un centro que le había servido teledirigido desde la banda Jesús Dátolo.

Pero, ante la perplejidad de los cerca de 5.000 argentinos presentes en el graderío del Maracaná, el Fluminense le dio la vuelta al marcador en dos zarpazos consecutivos.

Primero y casi sin permitir que Boca celebrase el gol, en un saque de falta, Washington arreó un zapatazo prodigioso y le imprimió un efecto endiablado a la pelota, que voló por encima de la barrera y se coló al gol a centímetros del larguero.

Después, Dodó armó un contraataque mortal, se la cedió al argentino Darío Conca, cuyo disparo se fue a las redes después de rebotar en la pierna del defensa Hugo Ibarra. Pablo Migliore nada pudo hacer.

Boca se volcó al ataque desquiciado, los nervios impidieron que afinara en el remate y abrió aún más espacios para las arremetidas de los cariocas.

El partido estaba totalmente abierto y lo acabó rematando Dodó en el tiempo de descuento, tras un saque de córner, que le valió al ‘Flu’ alcanzar la primera final de su historia.

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Experto en romper récords, Palermo busca sumarle un capítulo más a su película increíble. Hoy arranca la semi con Fluminense y el más optimista de los delanteros no pierde el hambre. Y todos confían en él.

Martín Palermo

Qué virtud es infaltable en un delantero de área?

-Pensar siempre que la pelota va a caer en uno, sin importar de dónde venga: se denomina olfato goleador. Hay que ser siempre optimista y pensar que la jugada va a terminar en uno, estar pendiente. Si uno está con confianza jamás pensará “no voy a llegar, ¿a qué la voy a ir a buscar si viene muy alta?”. Si estás convencido y bien, el balón va a llegar.

Le faltó decir que debería llamarse Martín Palermo. ¿Quién lo dice? El mismísimo Martín Palermo y nada menos que en la página FIFA.com. Enumera, sin ponerse colorado y hasta sin querer, lo esencial para la vida (y el éxito) de una fiera en terreno ajeno. Esas mismas cualidades y aptitudes que a él lo llevaron a estar donde está, a que todos hablen de él, a que siga no sólo en vigencia sino generando mucho más temor que antes en las redes contrarias. Esa perpetuidad del Loco en el área rival le permite seguir cruzando barreras y proponiéndose metas. Esa renovación de objetivos, dice él, es su botox, su lifting constante, su manera de estar siempre en su adolescencia futbolística, dispuesto a romperla como si tuviera 20 años. Entonces, quiere ser el capo cannonieri del torneo y lo logra en el Clausura 07 (como lo fue en el 98, marcando un récord que perdura: 20 en 19 fechas), quiere superar a Pancho Varallo y lo consigue; y se propone pasar a Carlos Bianchi en goles en el fútbol argentino (le faltan 10) y claro que va a lograrlo. Pero quiere una más. Una epopeya más (aunque, sin dudas, después vendrán otras). “Me gustaría ser el goleador de la Libertadores”, dice el bicampeón copero con inocencia pueril. Se entiende que esa es la próxima meta, que ya anduvo mirando la tabla y analizando a sus competidores (el único que lo supera y está en competencia es Salvador Cabañas, del América). Tiene seis y dos partidos de semi con los arcos dispuestos a recibir sus gritos. Y dos centrales grandotes que lo esperan para frenarlo.
¿Podrán?
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Jugarán hoy, a las 16.10, en la Bombonera; el DT Ischia pone suplentes frente a una Academia urgida por sumar para escaparse del descenso.

Hinchada de Racing

El torneo Clausura ingresa en su etapa final (15a fecha) y los equipos se quedan sin margen de error. Hoy, a las 16.10, en la Bombonera, un Boca alternativo recibirá a un Racing necesitado. Con la mente puesta en la Copa Santander Libertadores, Carlos Ischia se decidió por preservar a los principales jugadores xeneizes para el desquite del próximo miércoles con Atlas, en México, y por eso esta tarde jugarán suplentes ante La Academia, que debe sumar puntos para salvarse del descenso. Hoy no estarán Riquelme, Palermo, Palacio ni Battaglia, pero lo harán algunos futbolistas de experiencia, como Leandro Gracián y Neri Cardozo. Y volverá Gabriel Paletta.

La idea de Ischia es no bajarse del torneo local. Ayer, luego del entrenamiento en el predio de Casa Amarilla, dejó en claro que a Boca no le sirve otro resultado que el triunfo: “Si queremos seguir en la pelea, sólo nos sirve ganar. Pero confío en mis jugadores. Son varios los equipos que quisieran tener a mis jugadores alternativos. Además, muchos participaron en la Copa Libertadores o en el torneo local y saben lo que es jugar en la primera de Boca”.

Sobre los problemas defensivos del equipo, el técnico sostuvo: “Todos los equipos tienen problemas por arriba. Se habla mucho de la defensa de Boca, pero junto con la de River son las menos vencidas. Lógico que hay cosas que mejorar, pero también hay virtudes de los delanteros rivales también”.

Si bien el técnico no confirmó el equipo, podría debutar en primera Sebastián Nayar, volante central de 20 años, mientras que Pablo Mouche jugará su primer encuentro como titular.

Juan Manuel Llop, DT de Racing, está confiado: “Dependemos de nosotros. Si hacemos un buen partido, tendremos más chances de ganar. Necesitamos una victoria importante y si lo hacemos en la Bombonera nos servirá para sumar y ganar confianza”.

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Con la batuta de Riquelme, busca arrancar ganando en los cuartos. El 10, enchufado, ayer se sacó una foto con su grupo favorito, Tambó Tambó. Y siga el baile…

C.A. Boca Juniors

Está de buen humor. Hace bromas con sus molestias físicas (”Debe ser por la edad”, dice). Con elogiable paciencia, espera un rato que vuelva la luz, que se corta en plena conferencia de prensa. Amablemente, manda saludos a una cámara para una chica que cumple 15. Firma autógrafos como siempre. Y se sorprende, y se le dibuja una gran sonrisa, cuando Claudio Juárez aparece en el hall de Casa Amarilla. ¿Quién es? El director y percusionista de la banda Tambó Tambó, el grupo bailantero preferido de Riquelme (Olé los juntó para la foto). Esta noche, el enganche vuelve a jugar después de su ausencia ante Estudiantes. Seguramente, los hinchas harán sonar el “Riqueeeeelme, Riqueeeeelme”. Y él espera que los que bailen en la cancha sean los de Atlas al compás de la orquesta en la que él dirige la batuta. Música, maestro…

Si de música se trata, a la banda de Ischia le faltaba un líder. El domingo se vio cómo Estudiantes sacó ventaja en el duelo con Verón. Boca extrañó a Riquelme. No sólo al Riquelme que desequilibra con la pelota en los pies, el de la pegada precisa o del pase milimétrico. Sino al otro, al estratega, al organizador, al que juega (y manda, y ordena, y arenga) sin la bola en su poder. En una instancia clave, como es los cuartos de final de la Copa, Boca necesita a Román bien enchufado y motivado. Aunque físicamente no esté al 100%. “Estoy con una molestia hace bastante tiempo, pero es normal después de un mes sin trabajar y de haber jugado algunos partidos seguidos. La molestia me está siguiendo, pero lo más importante es ganarle a Atlas y, si podemos sacar una diferencia importante, mejor”, explicó JR, quien arrastra una tendinitis en el tendón del bíceps femoral de la pierna derecha.

Para el 10, no será una misión sencilla este duelo de ida y vuelta con los mexicanos. Futbolero, con conocimiento profundo del rival, aclaró: “Atlas es un equipo que juega bien. Por algo está en estas instancias. Es verdad que viene jugando muchos partidos, pero si siguen en la Copa es porque cuentan con un buen plantel, con jugadores muy peligrosos adelante. Sabemos que tenemos que estar muy concentrados”. Y sobre los partidos anteriores entre ambos, afirmó: “Ahora serán diferentes. Es verdad que jugamos hace poco, pero estos enfrentamientos mano a mano no tienen nada que ver. Ahora el que se equivoca se queda afuera”.

-D’Alessandro dijo que a Boca lo respetan, le tienen miedo. ¿Te parece que es así o lo hace para sacarme la presión?

-Para nosotros es mucho más difícil que para el resto: todos quieren ganarle a Boca. Y todos dan siempre un poco más que ante cualquier otro equipo. Esa es la realidad. Tanto en el torneo local como en la Copa.

-¿El verdadero Boca surge en estas instancias?

-No sé. El año pasado con Libertad empatamos de local y ganamos de visitante. No me olvido de las cosas. Para ser campeón hay que tener algo de suerte, juegues bien, regular o mal.

-Boca fue de los clubes argentinos que más sufrieron. Ahora lo dan de favorito. ¿Se exagera?

-Creo que todos los clubes argentinos sufrieron para clasificarse. San Lorenzo perdía 2-0 en Bolivia y si un rival no se hacía echar capaz que no clasificaba. Si Ortega no mete el gol contra el América no sé si pasaban. Pero Boca es Boca. Cuando las cosas van mal, dicen cualquier cosa, pero nosotros estamos contentos de seguir en la Copa.

-¿Cambia ir a Liniers?

-Claro que sí. Ojalá que el que tiró el hielo no lo haga más, para poder seguir jugando en nuestra cancha.

Y se cortó otra vez la luz. Que vuelva hoy en Vélez.

Fuente: Olé

Verón, Verón, qué grande sos… Estudiantes se levantó y sigue su camino al título de la mano de su líder. La Brujita, más áspero que nunca, fue el dueño de todo…

Juan Sebastián Verón

Es Verón el dueño de todas esas almas que lo veneran, en un estadio que explota de desahogo, y de todos esos brazos rojos y blancos que lo envuelven al final, camisetas sudadas por el esfuerzo, la angustia y la satisfacción. Porque es Verón el que manda y toca: el que da un pase exquisito, uno de raya a raya o el mismo que genera que un compañero retroceda 20 metros para dársela a él, aun a costa de frenar un ataque a puro vértigo. Porque es Verón el que mete y pone: capaz de presionarlo a Dátolo y respirarle en la nunca hasta sacarle la pelota o de pegarle unas cuantas murras a Vargas que Baldassi no castiga debidamente. Porque es Verón el propietario de lo bueno y de lo malo: de ese córner preciso a la cabeza de Desábato para el gol de Maggiolo, de ese tiro que, un rato antes, roza en la barrera y Caranta le saca esforzadamente, y también de ese codazo a Gracián, roja directa que el árbitro tampoco sancionó. Porque es Verón el que juega y dirige todo: el que levanta a la gente con sus brazos, el que baja sus pulsaciones para dialogar con Sensini qué cambio le conviene al equipo. Todo, por momentos, lo hace él. Y todos siguen su marcha…

Su presencia no sólo fue determinante para Estudiantes: magnificó la ausencia de Riquelme. Boca no tuvo en cancha ese espejo de líder que se hiciera dueño de la pelota y del partido. Por algo la Bruja no quería que el 10 estuviera del otro lado, más allá de que luego lo haya lamentado por el espectáculo (”Fue una lástima que Román no jugara, le deseo lo mejor a él y a Boca”, tiró). Sabía que en ese contrapeso, se podía sacar una ventaja. Lo hizo y también lo dejaron: porque Baldassi también flaqueó ante su chapa y bien pudo dejarlo temprano sin esa chance. Pero así jugó Verón, a puro ímpetu, con el cuchillo en el botín, como si cada pelota dividida fuera la última, como si se reeditara la final del Apertura 06. Esta vez, incluso, tuvo pies calientes y mente fría para no involucrarse en otra pelea con Palermo. Y claridad para darse cuenta de que esta victoria no les daba un título, pero sí les permitía superar una doble prueba: pasar a ese único rival que había sido capaz de vencerlo en La Plata hace más de un año y ponerse de pie tras la eliminación de la Copa.
“Sabíamos que una victoria nos iba a levantar la moral, aunque una cosa no borra la otra”.
Como si fuera poco, el de ayer fue también un triunfo del Verón protector que banca a sus compañeros. “Me pone feliz que Lechuga haya hecho el gol. Junto con Lugüercio son los jugadores más castigados”, afirmó él, el líder, el hombre que encabeza las ilusiones de este Estudiantes puntero, el dueño de la marcha veronista que hoy suena más que nunca…

Fuente: Olé

De camisa blanca y corbata roja, el Virrey igual marcó de qué lado está en el Súper, dijo que ve bien al Boca de Ischia y apostó por su ex club en la Copa Libertadores.

Carlos Bianchi

Cuidadoso, detallista, siempre intuitivo hasta para descubrir el otro lado del flash, llamó la atención el look de Carlos Bianchi. No por la calidad de una vestimenta que siempre supo cuidar y lucir, sino por esa camisa blanca con corbata roja que el traje oscuro no logró disimular y que, por el contrario, la previa a un superclásico vino a resaltar. De todos modos, esa combinación que a La Volpe le costó más de un dolor de cabeza en su debut en Boca no le hará ni cosquillas al Virrey que, enseguida, dejó claro de qué lado está… “¿Cómo vivo ahora los clásicos? Tranquilamente (risas). Los veo como lo hace todo espectador, pero con una inclinación lógica por haber trabajado cinco años en un equipo”, dijo y, por si hacía falta, apostó por su ex club en la Copa: “Boca sigue siendo el candidato”.

Hacía mucho que Bianchi no hablaba públicamente. Y una nueva campaña de Nike fue la ocasión perfecta. Disfónico por ese frío que, según le confesó a Olé, lo agarró suelto de ropa al bajarse del auto y le hizo sentir que ya no había abrigo al que recurrir, el Virrey renovó sus viejos debates con el periodismo. Con la mano haciéndose visera por esas luces que lo apuntaban, individualizó a cada interlocutor, se quejó porque lo que él decía ya se transmitía en las radios (”Son rápidos, eh”), enfrentó las críticas a Ischia (”A veces son ustedes los que cuestionan de más, según cómo venga el circo”) y contratacó sin distinguir rival, como cuando JP Varsky, el conductor del evento, lo puso incómodo preguntándole sobre sus ganas de volver a trabajar: “Y yo pensé que no me ibas a hacer esa pregunta, pero sos igual a todos”, le dijo con una sonrisa socarrona y luego descartó la chance de ir al América.

–¿Cómo imagina que puede darse el clásico?

–Uno puede prepararlo, pero la primera acción puede cambiar la historia.

–¿Y usted ya puede leer eso apenas arranca?

–El otro día se me vinieron a la mente dos clásicos en los que terminaron siendo protagonistas jugadores que nunca iban a serlo. En el 2003, Boca pierde 1-0 con River, Salas se lesiona y ahí estuvo el negocio: porque entró Maxi López y la rompió. Y en ese mismo año, Iarley, un jugador que nunca había vivido un clásico de esa naturaleza, terminó siendo el mejor jugador y hasta marcó un gol en el partido que Boca gana 2-0 en el Monumental. ¿Y quién iba a pensar eso? Todo se puede preparar o imaginar, pero cómo va a salir, jamás se sabe.

–En lo que sigue, ¿cómo lo ve al Boca de Ischia?

–Lo veo bien, con todas las posibilidades. Sabe que con River debe sacar un resultado positivo para no despegarse y en la Copa viene de ganar un partido en el que pudo haber marcado más goles. Pero el primer partido hay que ganarlo siempre. Y lo hizo.

–¿Y cómo imagina el desenlace en la Copa?

–No me puedo contradecir con lo que dije hace un mes: el principal candidato sigue siendo Boca. Y hay equipos como San Pablo, River o un San Lorenzo que, ya lo comenté, está preparado para llegar a las últimas instancias pese a que algunos lo tomaron a mal y me dijeron que empezara a trabajar (respuesta a Ramón incluida). Todo está abierto, pero el favorito sigue siendo Boca.

Fuente: Olé

Rodrigo Palacio

El delantero de Boca continuará su carrera en el Barcelona o el Sevilla, ambos de España, de donde regresó el empresario Roberto Depietri con varias propuestas. También lo quiere el Chelsea, de Inglaterra
El empresario Roberto Depietri, representante del jugador de Boca Rodrigo Palacio, regresó de Europa con una serie de propuestas para el bahiense, quien podría continuar su carrera en el Barcelona o Sevilla.

Depietri mantuvo una reunión con el presidente xeneize, Pedro Pompilio, para acercarle las ofertas que recibió por el jugador, que también es pretendido por el Chelsea, de Inglaterra.

Según expresiones de Diego Maradona, “Palacio vale 50 millones de dólares”, aunque oficialmente Boca no cotizó al jugador, y se supone que su valor sería, como mínimo, de 20 millones de dólares.

“Por ahora no hay nada, hasta que Boca no termine su participación en la Copa Libertadores y en el torneo local, no vamos a decir absolutamente nada”, expresó a Télam el dirigente José Beraldi.

Fuente: Infobae

Ramón coronó una semana que arrancó crítica con un triunfo sazonado ante Boca. Y lo adornó con jueguitos: “Laverni me pidió más”.

Ramón Díaz

El vapor brotaba desde las catacumbas del césped, el Nuevo Gasómetro hervía. La bola, cómplice, enfiló mansa hacia su corralito, derechito a su pepé izquierdo. Y se subió a caballito, se elevó, una, dos, tres, cuatro veces, mientras la sonrisa desbordaba la cara, las tribunas bramaban una ovación, desde la Platea Norte, a sus espaldas, amagaban con tirarse en paloma, a modo de sacrificio para el mesías que acunaba el triunfo en jueguito, mientras Laverni, a simple vista, parecía retarlo para que no le pasara la tijera al partido. ¿O no? “El árbitro me dijo que quería ver muchos más, se ve que le gusta el buen fútbol, je”, chapeó Ramón en la conferencia de prensa. Sí, el mismo Ramón que coronó una semana que arrancó con críticas con dos triunfos, ante Vélez y nada menos que ante Boca, con la rivalidad innata que trae en su sangre, que no oculta, riverplatense, con la pica, natural, por el duelo histórico, la paternidad azulgrana. El que apostó a un mezcladito espejo ante el Xeneize y le salió de perillas. El que le hace sombra a los punteros del Clausura y espera, contando los billetes, el duelo copero ante el Millonario.

Todo le salió, e hizo, el riojano, para paladear el je, observar haciendo viserita montado en su ego. Le respondieron todos los reemplazos, llámense Tula, Voboril, Aureliano, Menseguez (al que recuperó en este 2008), en una movida similar a la cuestionada ante Argentinos, aunque sin pifiar en los cambios y sin Emiliano, eje de la polémica. En cuanto al Díaz mayor de la dinastía, una muestra gratis de su picardía. Tras el borbollón mediático, con la participación galáctica de Marcelo Tinelli, ante Vélez, el DT lo llevó al banco, a modo de respaldo. Y lo corrió de escena ayer, concentrado, pero fuera de los 18. “Hace mucho que no veía a un San Lorenzo así. Tuvo actitud, agresividad y buen juego. Y contamos con más chances para ampliar el resultado, pero jugamos ante un equipo duro, al que contuvimos bien. Salvo el cabezazo en el palo, no nos llegaron”, decoró su speach elogioso. Atenti al dato, desde que se mudó a Boedo, el Pelado le saca ventaja al Xeneize: su Ciclón lo goleó 3-0 en el Clausura 07, cayó 2-0 en el Apertura y ayer… Pero, en este ítem, apeló a la humildad: “He perdido con Boca también, eh”.

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C.A. Boca Juniors
El equipo de Ischia se impuso con tantos de Gabriel Paletta, Jesús Dátolo y Juan Román Riquelme. Con el empate en Chile entre Colo Colo y Atlas 1 a 1, consiguió el pase a la siguiente ronda

Boca venció por 3 a 0 a Unión Maracaibo, de Venezuela, y por diferencia de gol se clasificó para octavos de final de la Copa Libertadores por el grupo 3, junto a Atlas, de México, dejando en el camino a Colo Colo, de Chile.

Por un gol de diferencia sobre los chilenos, que finalizaron en el tercer lugar de la zona con diez unidades y una diferencia de “más 2″ contra “más 3″ de los xeneizes, Diego Maradona y el resto de la colmada Bombonera pudieron festejar una clasificación muy angustiosa.

El grupo quedó en poder de los dirigidos por Miguel Brindisi, que empataron 1 a 1 en Chile, con un gol del zaguero argentino Diego Colotto, luego de la ventaja conseguida para los santiaguinos por el paraguayo ex Racing Club, Domingo Salcedo.

Boca Juniors jugó el primer tiempo como debía hacerlo y las circunstancias estuvieron acordes a sus pretensiones y necesidades, ya que antes de los diez minutos ganaba 1 a 0 y a los 20 ya estaba dos goles arriba, o sea la mitad de los que le hacían falta para clasificar.

Claro que después perdió claridad, cuando en realidad más tranquilidad debía tener porque el objetivo de origen estaba muy cerca.

Y conforme fueron pasando los minutos los visitantes, con sus grandes limitaciones a cuestas, igualmente se animaron y llegaron en un par de oportunidades hasta las barbas del arquero Mauricio Caranta, que debió revolcarse ante dos arrestos de Gabriel Urdaneta.

Claro que Boca también perdió rápidamente un cambio, porque apenas logró el reaparecido Gabriel Paletta la apertura del marcador tras una precisa asistencia de Juan Román Riquelme, se resintió del desgarro que lo mantuvo alejado de las canchas por 30 días y debió ser relevado por Jonatan Maidana.

Pero inmediatamente otro ex Banfield como Jesús Dátolo marcó el segundo con una exquisita definición de zurda y entonces todo era fiesta en la colmada Bombonera.

El panorama cambió en el segundo período, ya que empezaron a transcurrir los minutos y Rodrigo Palacio iba a dilapidar situaciones muy favorables frente al reaparecido Juan Carlos Henao, y así la inquietud comenzó a ganar a la parcialidad “xeneize”.

Y esto, sumado a la falta de claridad colectiva, empezaban a conformar un cóctel que, mezclado con la victoria parcial de Colo Colo sobre Atlas en Chile, tenía el amargo sabor de la eliminación.

Hasta que casi sobre la media hora de la etapa final Riquelme frotó la lámpara por segunda vez en la noche y marcó una tercera conquista que sumada al empate conseguido por los mexicanos de Miguel Brindisi, le sellaban el pasaporte a la próxima ronda.

Sin embargo Boca siguió sufriendo hasta el final, porque nunca encontró las vertientes como para ampliar la diferencia y olvidarse del partido de Chile, y recién respiró cuando cuatro minutos antes del epílogo se consumó el empate en Santiago.

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Martín Palermo
El equipo de Ischia debe vencer por cinco goles de diferencia a Unión Maracaibo para no depender de otro resultado para clasificar a la segunda fase, aunque el 1 a 0 también lo podría meter en octavos

El partido se iniciará a las 21.10, en La Bombonera, con el arbitraje del peruano Víctor Hugo Rivera, y el conjunto argentino deberá ganar al menos por 5 a 0 para evitar estar sujeto a los avatares del cotejo que a la misma hora protagonizarán en Chile, el local Colo Colo y Atlas, de México.

Ubicado en la tercera posición del grupo 3 del máximo certamen continental, con 7 puntos, Boca Juniors presentará un esquema netamente ofensivo con el objetivo de lograr el propósito de pasar a la siguiente fase.

El líder del grupo es Atlas, con 10 unidades, escoltado por Colo Colo, con 9, por lo que una victoria del conjunto mexicano sobre el chileno acrecentará las chances xeneizes que sólo necesitará ganar por un gol para clasificarse, en cambio un éxito de los trasandinos obligará a triunfar por cinco goles de diferencia.

Si hay empate en Chile, Boca deberá ganar por 3 a 0. Planteadas así las urgencias, el director técnico Carlos Ischia no confirmó el equipo que saltará al campo de juego del coliseo boquense, que estará colmado por 50.000 espectadores, pero en las prácticas previas se observó que pondrá una formación netamente ofensiva.

En el equipo venezolano, eliminado del certamen, con sólo tres puntos, no estará su arquero el colombiano Juan Carlos Henao, lesionado, y debutará su nuevo entrenador, Nelson Carrero, que reemplazará al chileno Jorge Pellicer, que dirigió al equipo por último vez cuando Unión Maracibo cayó en Chile, por 2 a 1, frente a Colo Colo.

Recuperado totalmente de un desgarro en el muslo de la pierna derecha, la máxima estrella de Boca Juniors, Juan Román Riquelme jugará desde el arranque. Sería la primera vez que Ischia utilizaría un esquema táctico diferente, es decir con tres defensores; Maidana, Cáceres y Monzón, ya que el uruguayo Alvaro González jugaría como lateral volante, por el sector derecho, acompañando a Dátolo y Sebastián Battaglia en el mediocampo.

Más adelantados, y con la premisa de buscar insistentemente el arco rival, estarán Leandro Gracián, por el sector derecho y Román Riquelme por el izquierdo, mientras que los atacantes serán Rodrigo Palacio y Martín Palermo.

“Tenemos que tener paciencia, sabiendo que no podemos marcar el quinto gol antes de llegar al primero, así que a mis jugadores les voy a pedir tranquilidad, que sepan manejar la ansiedad sabiendo que los goles van a llegar”, dijo el director técnico Carlos Ischia al referirse al trascendental cotejo.

Probables formaciones
Boca Juniors: Mauricio Caranta; Jonatan Maidana, Julio Cáceres, Luciano Monzón; Alvaro González, Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo; Leandro Gracián, Juan Román Riquelme; Rodrigo Palacio y Martín Palermo.
Director técnico: Carlos Ischia.

Unión Maracaibo: Tulio Hernández; Pedro Fernández, Claudio Muñoz, Miguel Mea Vitali, Juan Fuenmayor; Gabriel Urdaneta, Rafaél Mea Vitali, Jorge Rojas, Darío Figueroa; Guillermo Beraza y Armando Maita.
Director técnico: Nelson Carrero.
Árbitro: Víctor Hugo Rivera.
Estadio: Alberto J. Armando “La Bombonera”.
Hora de inicio: 21,10

Fuente: Infobae

Fueron seis partidos sin él, y todos sus compañeros se alegran de tenerlo de vuelta. “Yo extrañé más a Boca que Boca a mí”, dice el 10, que regresa contra Newell’s y piensa en Maracaibo.

Juan Román Riuelme

Si uno se dejara llevar por las dulces palabras de sus compañeros, por la cálida bienvenida que le dispensan al crack que vuelve, por esa mezcla de respeto y admiración que le tributan cuando se les pide una opinión, podría llegarse a la conclusión de que Boca extrañó horrores a Juan Román Riquelme. Y si bien algo de eso hubo, por supuesto, los números del equipo sin Román no confirman tal horror (3-2-1) y hasta el propio ídolo, ante la consulta de Olé, invierte la ecuación:

–¿Quién extrañó más a quién: Boca a Riquelme o Riquelme a Boca?

–Riquelme a Boca, sin dudas. Gracián jugó muy bien, Dátolo cada vez anda mejor… Seguro que yo extrañé más al equipo que ellos a mí. Nosotros no tuvimos suerte en algunos partidos y por eso hoy estamos a unos puntos del primero, pero estamos tranquilos porque merecimos ganar todos los partidos, salvo el de Central y por ahí alguno más. Pero Boca fue superior a los rivales con los que le tocó empatar.

Por suerte para uno y otro, para extrañado y extrañados, mañana se termina la nostalgia. Justo 30 días después de aquel desgarro ante Colo Colo en Santiago de Chile. Con urgencias que apremian en el torneo y la Copa, Riquelme regresa y en Boca sonríen. Todos le dan la bienvenida. Ahí está Pablo Migliore, que por la lesión de Mauricio Caranta ante Newell’s estará en el arco, y feliz de la vida de poder contarles hasta a sus nietos que alguna vez jugó un partido oficial con Riquelme. También esboza una sensación de alivio del arquero titular porque, si todo va bien, el regreso del 10 le permitirá sufrir menos desde la boca del túnel. Ni hablar del pibito Luis Ibáñez, chocho de la vida, quien no sólo no pone ningún pero porque la vuelta Romy le eclipsará nada menos que su debut en Primera sino que aclara que eso lo hará más inolvidable aún. Y así, cada uno, le dará la cálida bienvenida al equipo después de este largo mes de ausencia.

Si para los jugadores fue duro, por más que varios aprovecharon muy bien sus oportunidades, Riquelme insiste en que para él fue peor: “Desde afuera cuesta más de lo normal. Uno quiere estar ahí adentro, ayudando a los compañeros, pero de afuera no se puede hacer nada. Ya lo viví cuando nos tocó jugar con el Milan. Al menos esto fue un poco menos sufrido. Lo otro costó un poco más. Pero estoy contento de poder volver a jugar. La vuelta es rara porque nunca tuve muchas lesiones desde que comencé a jugar al fútbol. Pero eso ya pasó y ahora quiero pensar en el partido que tengo el sábado, sabiendo que va a ser muy lindo, que me vuelvo a poner la camiseta de Boca y vuelvo a jugar en la cancha que a mí me gusta. Y ojalá le podamos dar una alegría a nuestra gente”, contó ayer. Un rato antes ya había hecho el último ajuste al motor, con otros 30 minutos de fútbol sin patear al arco, que se sumaron a los 40′ del miércoles. Otra vez estuvo muy movedizo y suelto por toda la cancha, repartiéndose la función de enganche con Neri, y muy conversador para orientar al debutante Ibáñez.

¿Cómo le respondió el cuerpo? Muy bien a pesar de que no lo exigió al máximo. El mismo lo explicó: “Si supiera que no puedo, no entraría a la cancha. Yo sé que para mí es bueno jugar frente a Newell’s y que me va a hacer muy bien sabiendo que el martes tenemos un partido muy importante por la Copa. A mí me va a servir de mucho. Igualmente no lo tomo como un entrenamiento ni como un partido para prepararme porque sé que tenemos que ganar”.

¿Quién extrañó a quién? Huele a empate técnico.

Fuente: Olé

River Plate venció hoy en su estadio a Tigre por 1-0 y se mantiene líder solitario del torneo Clausura 2008 del fútbol argentino tras disputarse diez jornadas. Boca se impone ante Gimnasia en Jujuy. San Lorenzo y Estudiantes siguen la estela del líder

El tanto lo marcó el delantero colombiano Radamel Falcao García a los 50 minutos de un partido en el que fueron expulsados el centrocampista riverplatense Oscar Ahumada (m.55) y el defensa de Tigre Santiago Moreno (m.59).

El equipo que dirige Diego Simeone está invicto en la competición, con siete victorias y tres empates. Con este resultado, River Plate suma 24 puntos, cuatro más que Estudiantes, que está segundo y tiene pendiente 13 minutos de un encuentro en el que vencía por 1-2 ante Racing, suspendido a los 77 minutos por incidentes en las gradas, y que todo indica le darán por ganado.

El portero de River, Juan Pablo Carrizo, convertido en el mejor del fútbol argentino y candidato a la convocatoria del seleccionador argentino, Alfio Basile, para los próximos encuentros de las eliminatorias del Mundial de Sudáfrica 2010 ante Ecuador y Brasil, completó hoy 568 minutos sin que le marquen un gol.

San Lorenzo, con 18 puntos tras su victoria del sábado ante Rosario Central (3-1), también tiene un partido menos, que fue suspendido antes de su comienzo ante Vélez Sarsfield, por el asesinato de un hincha de este club en las cercanías del estadio azulgrana.

En su visita al extremo norte del país Boca Juniors derrotó con esfuerzo a Gimnasia y Esgrima de Jujuy por 1-2 con los tantos anotados por el centrocampista Jesús Dátolo (ms.59 y 82). Para el conjunto jujeño, en el que fue expulsado el defensa Federico Acuña (m.73), marcó con un remate de Luis Escalada (m.84). Boca, que sólo marcó diferencias ante su rival en las acciones en que logró sus goles, terminó el encuentro defendiéndose bajo los palos de su portería ante una agobiante presión de Gimnasia, que tiene complicada su permanencia en la primera categoría.

Fuente: Marca

La locura sigue. Poco se sabe del crimen del hincha de Vélez, y recrudeció la interna en la barra de Boca: tiros, un herido de arma blanca y 183 detenidos.

La 12

Esta es la banda de Boca / se la aguanta de verdad / y el que tenga alguna duda / que nos venga a buscar”.

El mensaje, intimidatorio y violento, no tenía nada que ver con lo que pasaba dentro de la cancha ni estaba destinado a la barra de Huracán. Eran las 19.55 y La Doce, esta vez sin banderas ni trompetas, bajaba línea y avisaba que el liderazgo de Mauro Martín no está en discusión. Habían pasado cuatro horas del enfrentamiento que protagonizaron en las inmediaciones de la Bombonerita y se mostraban como si nada hubiera sucedido…
Como cada domingo, la barra se juntó en Casa Amarilla para prepararse. Cerca de las 16, unos 20 hinchas pertenecientes a la barra de Lomas, que responden a Marcelo Aravena, llegaron en una camioneta Sprinter y un Dodge 1500 disparando al aire. La reacción no se hizo esperar. Los policías que estaban en el lugar para escoltar la caravana de La Doce no atinaron a hacer nada y fueron testigos privilegiados de la pelea. Ante la pasividad policial, los de la barra prendieron fuego la camioneta y dieron vuelta el auto. En el enfrentamiento, Raúl Sánchez, del grupo de Lomas, fue herido de una puñalada y llevado al Argerich. Según el director de Operaciones de la Policía Federal, el comisario Roberto Palavecino, “Sánchez fue herido en el muslo. Está fuera de peligro y quedó internado y detenido”. El director del SAME, Alberto Crescenti, dijo que también sufrió “una lesión en el abdomen”.

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Cvitanich es el elegido para suceder a Rodrigo, que en junio podría irse a Europa. Pompilio ya se lo pidió al presidente de Banfield…

Darío Cvitanich

En el 2004, un delantero encarador y con gol se hizo conocer en el fútbol argentino por sus actuaciones en Banfield. Y Boca, anticipándose a todos, se lo aseguró para sumarlo al año siguiente. Hoy, Rodrigo Palacio, la Joya, es un jugador consagrado, con un Mundial encima y con muchas chances de irse a jugar a Europa. Por eso, para que la venta del bahiense no los agarre mal parado, los dirigentes ya se pusieron a mirar al posible sucesor. Y, tal como lo hicieron en aquel entonces, otra vez les llamó la atención un pibe que hace goles… sí, en el Taladro: Darío Cvitanich, el goleador del equipo del Chocho Llop.

Claro que no es tan sencillo. La idea de la gente del Sur es venderlo directamente al exterior y no reforzar a un rival. Encima, Carlos Portell piensa que si sigue negociando con Boca la gente le puede pasar factura en un año electoral. “Banfield va a vender al jugador al club que realice la mejor oferta. No sé cuáles son las preferencias de Cvitanich sobre este tema, pero como las cotizaciones van cambiando si hoy un club viene con una oferta concreta, hasta junio no lo analizaremos”, le dijo a Olé el presidente.

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