El español Juande Ramos hizo vibrar las gradas de Wembley al lograr hoy la Copa de la Liga para su equipo, un Tottenham Hotspur pletórico y lleno de creatividad, que arrebató el título al Chelsea, otro de los grandes de Inglaterra que sucumbe a las artes del manchego. Esta victoria, sellada en la prórroga a cargo del ex madridista Jonathan Woodgate, a quien Ramos fichó el pasado enero, pone el broche dorado a la irrupción del técnico español en el panorama futbolístico británico.
El Tottenham se recreó en el dominio de la pelota hasta el punto de acorralar, casi, en este comienzo copero, el área del conjunto de Avram Grant. Por su parte, el Chelsea salió más conservador. Por cada internada peligrosa que ponía en escena el once del manchego, los «Blues» apiñaban todo un escuadrón de defensas, replegados en un planteamiento nada arriesgado en comparación con su rival.
Frente al comienzo más que notable del equipo de Ramos, a los «Blues» les faltó inventiva y convicción en un primer acto en el que apenas dispusieron de ocasiones. Crearon tensión a la media hora de juego con dos disparos de falta consecutivos que inquietaron, aunque lo justo, a su rival, uno a cargo de Frank Lampard, y el otro obra de Drogba. Y quizá por eso, por ese despliegue flojo del equipo del suroeste londinense, por ese fútbol nada vistoso que emplearon en la primera mitad, dolió tanto que fuera este conjunto el que se adelantase en el marcador. Se trató de un lanzamiento de falta de Drogba desde la central del área que no logró abortar Paul Robinson, que se tiró mal a por el balón.
El paso por vestuarios no hizo reaccionar a la formación de Ramos. Quizá les faltó el recordatorio de la importancia del «aspecto psicológico» del juego, tal y como insiste su entrenador. Lo cierto es que el Chelsea aprovechó la coyuntura para convertirse, ahora, en el dominador. Sin embargo, unas manos dentro del área del zaguero Wayne Bridge, dieron un respiro al técnico español, al pitar el árbitro un penalti a favor de los «Spurs», que transformó el búlgaro Dimitar Berbatov (m.69).
El gol del empate cambió la dinámica de la segunda parte. El marfileño Didier Zokora malgastó una oportunidad excelente que pudo haber definido el choque a favor del Tottenham con una jugada en solitario en un cara a cara con el portero del Chelsea a 7 minutos del final; y el búlgaro Berbatov tuvo en su poder otra bola que frenó con pericia Cech. Antes de la prórroga, los «Spurs» volvieron a poner a sus aficionados en vilo con un potente remate de Keane, de chilena, a un pase de Woodgate.
Y fue precisamente ese jugador el héroe por casualidad para la plantilla de White Hart Lane, al anotar aprovechando un rechace de Cech, que chocó con la cabeza del defensa en el tercer minuto de la prórroga. Con el gol de Woodgate llegó otro balón de oxígeno para este equipo, que jugaba ahora con cinco zagueros y que se lanzó al ataque como un poseso frente a un Chelsea que ya no aflojó la presión y que tuvo una ocasión de nivelar con un tiro del suplente Solomon Kalou que salvó Robinson.
Fuente: Mundo Deportivo
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